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ALMA SINGER TAKE ME OUT

A la bartola con toda la familia

  • 21/8/19 -


PLAY | PLAYLIST ALMA | Love Too Much – Keane


¡Qué lindo díaaaaaa, qué bueno comenzar la semana corta de Alma con éste post! Tenemos familia, tenemos complicidad y diversión, tenemos historias, tenemos pasiones y POR EL AMOR DE YISUSSSSS, tenemos vajilla vintage que es una locura de linda.



Y acá voy a hacer una aclaración: no toda la vajilla vintage es linda. He visto puestos en mercados donde pasás los ojos, sangran un poquito, y te vas corriendo. No es taaaan común que todos tengan TODA VAJILLA LINDA, pero sí es de esperar cuando visitás A la bartola, tanto en redes sociales (Facebook e Instagram), como de forma presencial, en su showroom (donde todavía no tuve el gusto de ir) o cuando te encontrás a la marca en, por ejemplo, Cultura Retro, el mercadito de antigüedades bajo el sol más lindo del mundo (paso chivo: ¡próxima fecha sábado 5 de octubreeeee!). Y lo más lindo es que A la bartola no es solo una cara bonita, detrás tiene una familia copadísima muy buena onda y muy apasionada por la búsqueda (y conquista) de objetos con historia. Hoy cuenta la propia Dulce, socia fundadora de A la bartola (comparte el cargo junto a su madre, La Socia).



“A la Bartola” es sinónimo de “a la que te criaste” o “a la san fasón” (del francés, sans façon, sin un por qué). Para nosotras, así sucedió este hermoso emprendimiento, de manera inesperada, y como todo lo que recién arranca, atolondradamente.


Allá por el 2016 mi madre – La socia -  y yo, revistas de decoración de por medio, charlábamos acerca de la cantidad de vajilla que acumulamos en nuestras casas y de cuánto nos gusta armar mesas felices,  recibir invitados o simplemente agasajar. Esto es, inevitablemente, lo que transmitimos día a día a nuestros clientes/amigos/seguidores. ¡¡Con mucho confetti!!
  
¡Sí, tal cuaaaaal! La mesa de A la bartola en Cultura Retro (que es donde yo siempre los encuentro) es una eterna fiesta de confetti, color y detalles deco que potencian la belleza de la vajilla que Dul y La socia generosamente traen (siempre pienso lo mismo: ¡¡¡esta gente podría quedarse con todo lo que encuentran y no, la ponen a disposición del público!!! ¡Eso es generosidad y solidaridad con colegas fanáticos de la vajilla vintageeeeeeeee!).


Rápidamente sumamos a nuestro equipo al famosísimo empaquetador, cadete, “multitask” – Papá – o El Vasco para los conocidos, ganador de elogios por su excelente paquetería, paciencia (¡¡que está rodeado siempre de mujeres!!) y rapidez.

Como somos una gran gran familia, afortunadamente, mis hermanas (sí, ¡nos han confundido seguro!) siempre ayudan en lo que haga falta: ya sea acompañar, vender, hacer mate durante las ferias, posar para fotos o prestar sobrinos para ello.


Paréntesis rápido: ¡¡¡¡Ro de Coquinaria Argentina es hermana de Dulceeeeee!!! (Se acuerdan, ¿no?) ¡¡¡Y recién até estos dos cabos creativos hace un par de semanas, jaaaa!!! Me alegró tanto la coincidencia, y para rematarla, Dul me contó que las cinco hermanas son emprendedoras. ¡Ahora quiero conocer las marcas de las tres que me faltan! :D  


Desde que tengo memoria mi papá colecciona cosas. Podemos afirmar que, con el paso de los años, se transformó en un experto. Creo que esto nos pasa a todos los apasionados por lo vintage: nuestra búsqueda nunca acaba. Su lema sería algo parecido a “los objetos no deben ser restaurados”. Lo vemos cada día buscar incluso el mismo objeto pero con el mejor estado original.


De chica, recuerdo perfectamente que impulsaba a mis hermanas y a mí a tener una colección de algo, yo coleccionaba tarjetas telefónicas… (¡sí! las que se usaban en los teléfonos públicos). Al mismo tiempo, disfrutaba; y aún lo hago, escuchar la historia de cada cosa que guarda un lugar especial en casa. De dónde viene, cuándo se usó, cómo llego a nuestras manos, y el más importante, para qué se usaba. Hoy, quienes han tenido la oportunidad de acercarse al Showroom, saben que nosotras hacemos algo parecido.


Mamá no se quedaba atrás. Desde chiquita que escucho siempre la historia: desarmaba el vajillero completo de la abuela y armaba mesas de té, las decoraba, para luego vender cada utensilio, a sus hermanas, claro. Cabe decir que, este escenario era posible hasta que escuchara el grito de mi abuela de “¡no rompas nada!”. Imagínense, en las épocas donde para el casamiento se regalaban juegos de té, café, ¡y quien sabe qué más!


Como resultado: el eterno “tire y afloje” entre papá y mamá; donde ella diría “Eso se vende”, “¿Para qué querés comprar eso?”. Pero cuando se trata de vajilla, ahí es cuando ella encuentra su punto débil y diría algo como “Eso quizás se quede en casa”. En otras palabras, yo los veo como dos verdaderos apasionados. Más allá de sus gustos, hoy visitan remates, viajan, recorren pueblos y van siempre atentos a lo que puedan encontrar. Aunque la socia admite que lo que más le gusta es la “mise en scene”: organizar y ubicar cada objeto antes de ser puesto a la venta.



Fotos por Vero Mariani en Cultura Retro.



Nuestro objetivo es acercar a la mesa de todos los días objetos únicos del pasado; proveer exquisitas colecciones de loza, porcelana, blanquería.

Para lograrlo, seleccionamos cuidadosamente cada unidad que ingresará a nuestra tienda. Cada cosa que vendemos es única, por eso sabemos que cuando se vende, no va a volver algo parecido. Despedimos cada hallazgo con sensaciones de alegría y nostalgia.


¡Gracias chicas por desprenderse de tantas tantas tantas piezas TAAAAAAAN divinas! Apreciamos su esfuerzo :D

Nos sumergimos en este nuevo emprendimiento donde trabajamos todos los días para conocer la historia de los bártulos, enseres, para saber qué adquirir y así poder venderlo bien. Como consecuencia de esto, nuestros distintos canales de venta (online, presencial) se convierten en un lugar donde la gente charla, se toma su tiempo, mira. Amamos compartir lo que nos gusta.



¡Y nosotros amamos que lo compartan, son lo más de lo más! ¡Gracias familaaaa! :D


Vamos al grano, que sé que se están impacientando por estos datos: pueden seguir A la bartola en Facebook y en Instagram, contactarlas por mail alabartolaweb@gmail.com y por dos vías más, WhatsApp: 11 5744-6393 y Teléfono: 11 5411-4362 (¡sostengamos este hábito retro!). El showroom se encuentra en Martínez, provincia de Buenos Aires, y si les queda un poquito a trasmano, no pasa one: Dul, La Socia y Papá hacen envíos amorosamente envueltos a todo el país :D Disfruten este datazo, elijan vajilla que fue apasionadamente elegida por ustedes y celebren que pondrán en su mesa muchísima buena onda :)


¡¡¡Muchas gracias chicos por compartir su historia y muy bienvenida A la bartola a Alma Singer!!!


A la bartola
WhatsApp: 11 5744-6393
Teléfono: 11 5411-4362
Showroom con cita previa (Martínez, Buenos Aires).
Hacemos envíos a todo el país

Todas las fotos de este post pertenecen A la bartola, menos las cuatro fotos que saqué yo en Cultura Retro (están acreditadas).



2 comentarios

  1. Vero! Gracias a ese "don de soltar" que mencionás, en casa viven algunos bellísimos hallazgos de A la bartola.
    Desde que los descubrimos en Cultura Retro (movida que amamos con el alma), siempre pasamos a visitarlos y algo se nos pega. Doy fe de la buenísima onda de esta familia y del mimo que pone el "empaquetador" en cada uno de sus packagings.
    Buen miércoles!!!

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    1. jajajjaa hola Andreeeee, ¡te imagino con las manos llenas de bellezas de A la bartola! jajajaja! Qué buena onda, gracias por ampliar lo buena onda que son, ¡sos comentarista clienta autorizada jaajaj!

      Beso enorme linda y gracias por comentar, ¡qué mimo retro! jajaja!

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