APERTURA

BANNER SOMMELIER

ALMA SINGER TAKE ME OUT

Turistas en Querido Buenos Aires

  • 5/10/15 -

PLAY | Feels Like Home (2004) Full Album – Norah Jones

Hace diez años, quizás un poquito más, encontré en una revista el dato de un nuevo Bed & Breakfast en Palermo. Nuevo de verdad. No sólo por su reciente lanzamiento, también por lo novedoso que era leer en Buenos Aires que un hotel se presentara bajo esa categoría, B&B. Más en Palermo, que ya estaba presentando las vetas de su onda. Era un hotel con impronta personal, calidez y atención de dueños. Hace diez años, quizás un poquito más, para mí eso fue muy llamativo y recuerdo haber sentido las ganas de decirle a mi novio de aquel entonces de ir a pasar un fin de semana ahí, como si fuéramos turistas en Buenos Aires. Al final eso nunca sucedió pero las ganas quedaron ahí, latentes. Tuvieron que pasar diez años, quizás un poquito más, para que las ganas se tomaran vacaciones en su propia cuidad…



Conocí a Mariana Pereira Mason como se conoce a gente nueva en esta era: por Instagram. En realidad conocí primero a Querido, el Bed & Breakfast que Mariana dirige junto a su marido Ali. Ella brasilera, él inglés, los dos enamorados de Buenos Aires, y más especialmente de Villa Crespo, un barrio que se mantiene barrio más allá de los outlets, de las cocinas de autor y del aluvión de sibaritas y turistas que la elijen para vestirse y cultivar sus cinco sentidos.  Querido fue un flechazo de amor instantáneo, y de la relación virtual a la real, sólo necesitamos un mail.




En una epístola relajada y muy buena onda, Mariana me contó un poco su historia y sus ganas de invitarme a pasar una noche en Querido para que pueda conocerlo y sentir sus encantos. ¡Mi sueño de hace diez años hecho realidad! ¡Gracias Diosssssssssssss! Con el entusiasmo teletubbie que me caracteriza, no tardé nada en agradecerle hasta el cielo y decirle que sí, poniendo como fecha de visita el lunes 21 de septiembre. Bienvenida Primavera, bienvenido descanso, bienvenida ruptura de rutina, bienvenidos sueños cumplidos. Bienvenidos a Querido



Querido abrió sus puertas en el 2010, después de casi 2 años de gestación del sueño de sus dueños, Mariana (brasilera de Salvador, Bahía) y Ali (del sur de Inglaterra). La pareja se conoció acá en Buenos Aires en 2005, en un hostel de viajeros. Más allá del amor, compartían un encanto especial por Buenos Aires y de a poco fueron decidiendo quedarse a vivir. Como ambos eran enamorados de la ciudad, del turismo, los viajes y el mundo de la hospitalidad, vieron en el barrio de Villa Crespo el potencial para dar forma a su proyecto. Un barrio tranquilo pero interesante, con muchas influencias culturales auténticas (como los locales de comida judía, las verdulerías llenas de color, las muchas milongas, la pasión por Atlanta) que hacen que este barrio tan pequeño sea a la vez inspirador, pero sin perder su esencia auténtica de barrio.


Eso resume un poco lo que tal cual se vive el instante que tocás el timbre y entrás a Querido. Primero y ante todo, el hotel es una casa. Y, si me permiten el uso de la expresión, es una Casa Chaucha. TODA la onda. Tiene muebles de mercados de pulgas, tiene obras de arte y afiches a puro color, tiene detalles de diseño de autor, tiene revistas de viajes, tiene texturas que abrigan, tiene plantas y flores, tiene música ambiental suave y compañera, y tiene un equipo de trabajo que se pone la camiseta del hotel, y de su banda de rock favorita también. Sí, el look es casual, lo que se traduce en atención cercana y relajada sin perder el filo de lo atento y dedicado. El staff es gente que quiere estar ahí, con vocación de servicio y con gusto genuino a hacerle pasar un buen momento a los demás. Y eso lo vas a notar enseguida.


Querido queda en Juan Ramírez de Velazco 934, Villa Crespo, Buenos Aires, a poquitas cuadras de la Estación Malabia del Subte B, y también a pocas cuadras de Scalabrini Ortíz. Nuestro check in fue pasado las siete de tarde. Llegamos con lluvia de primavera y una sensación de alegría tan grande que se puede comparar con la dicha de un niño el 25 de diciembre a los pies del árbol de Navidad. Habíamos estado laburando los dos como perros ese lunes para dejar todo cerrado y pasar una noche (con su mañana) bien relajados, bien de vacaciones. ¡Y así fue! En la bienvenida, el recepcionista de la tarde nos contó todas las bondades y servicios del hotel, que podemos resumir algo así:


El Bed & Breakfast - como lo definen sus dueños - es un pequeño hotel, tipo casa, con ocho habitaciones privadas, todas con camas matrimoniales (queen size) muy cómodas. Cada una de las habitaciones es decorada de una manera distinta, con muebles y cuadritos que traen un poco del espíritu de Buenos Aires, pero sin exageraciones, para que el ambiente sea lo más tranquilo, relajado y cálido posible. Las habitaciones cuentan con aire frio/calor, televisor con cable y caja de seguridad. Hay WIFI gratis y se pueden alquilar bicicletas para recorrer la ciudad en dos ruedas.

El recepcionista también nos entregó un mapa de Buenos Aires intervenido por Mariana y Ali, para mostrarnos no sólo dónde estábamos, sino todas las cosas interesantes que podemos hacer (y comer) en la zona, y más allá. ¡DATAZOS! Acá es cuando cabe que les cuente que Mariana, antes de ser hotelera, es bloguera. Y también es del palo de la publicidad. Eso potencia su “bloguerés”, porque le suma calidad de contenido y belleza de fotos. Si bien está en portugués, pasen por My Villa Crespo, esa joyita que Marian desarrolló un año antes de abrir la puerta del hotel por primera vez (y continuó escribiendo por largos años hasta la llegada de su hija Nina, cambiadora lógica de tiempos y prioridades). Tiene lugares para comer, tiene arte, tiene paseos, tiene datos de servicio y la belleza de una mirada tan exquisita como generosa. El que se hospeda en Querido puede contar con esta generosa fuente inagotable de datos geniales, y en su mapa puede encontrar marcados lugares como éstos…  

Sarkis (Comida Armenia) - ¡súper clásico, riquísimo!
La Crespo (Café, Rotisería y Pastelería de influencia judía)
La Cabrera Express (hermano más chico de la red La Cabrera - carne espectacular)
Kon Kon (hamburguesas al horno de barro y cervezas artesanales)
Malvón, Café Crespín y Don Pastelería (cafés, cosas dulces y brunch de los fines de semana)
Yeite (el café de Pamela Villar, con una pastelería in-cre-í-ble)
Salgado (pastas artesanales)
Cantina La Mamma Rosa (¡bodegón de los buenos!)
La Esperanza de los Azcurra (bar de tapas españolas)
La Cava Jufré (bar de vinos)
878 (bar a puertas cerradas)
I-Latina (comida de autor, ¡espectacular!)

Antes de pasar a comer, tomando una de sus recomendaciones claro, ¡vayamos al cuarto a dejar todo!


¡Amé! ¡Amé el cuarto! Está marcado con carteles de chapa de direcciones porteñas. Es lindo, es grande, es cómodo, y tiene onda. Y la cama es un abrazo de oso. No te querés ir más.  


El baño está bueno, la ducha es la gloria, y me encantó el detalle de usar recipientes reusables para abastecer shampoo, crema de enjuague y jabón. Muy atinado con los tiempos que corren.


Dejamos nuestras cosas y aceptamos muy gustosos la recomendación de comer hamburguesas en Kon Kon (Ramírez de Velazco 942), el restaurante que está justo al lado del hotel. Justo. Y justo ese lunes estaba abierto por un evento (no abre los lunes, sólo de martes a domingos). ¡Qué suerte la nuestra! 


Los chicos nos atendieron igual, así que nos sentamos en la barra, charlamos un poco con ellos, y esperamos contentos nuestro sándwich de bondiola con pan de focaccia con romero. En eso me encuentro con Marianne de Almazen de Lanas y también de Viva la Vida, comida sana. Marianne es una copada de la vida, llena de linda energía y emprendedora de cosas muy buenas, bien hechas. ¡Su hermano era el que había organizado el evento! ¿Cuántas son las chances de coincidir en tiempo y espacio? ¿Quién lo hubiera dicho, un lunes cualquiera, en Villa Crespo? ¡Qué linda sorpresa me dio la vida! Aguante ser turista en Buenos Aires, y aprender a soltar un poquito las amarras de la rutina. En fin. Cenemos que llegó la comida…




POR-FAVOR. Qué espectacular. No pueden dejar de visitar este lugar y comer ESTO. Recuerden: bondiola en pan de focaccia. Viene con papas. Gol de media cancha.

Después del ñam ñam y chat chat, volvimos al hotel como quien no tiene que trabajar al día siguiente. Feliz primavera, feliz cama que me atrapó cual nube de algodón. 


Nos levantamos a las ocho de la mañana, ¡sin necesidad de apurar el despertar! Juanita, mi compu, había quedado en casa y Alma estaba trabajando sola programada. ESAS SON VACACIONES :D Mientras Mr. P se duchaba, ¡yo hacía fiaca! ¡FIACAAAAAAAAAA UN MARTES! Qué hermoso, ¡quiero más! Y quiero desayunar…


Hola comedor de Querido. Hola precioso…




El martes también amaneció nublado pero no parecía en el comedor del hotel. Sus grandes ventanales con vista a un hermoso patio con su pared blanca rebotada luz y buena onda. La calidez estuvo puesto en los utensilios e individuales que usan para armar el desayuno del hotel, y también en los detalles decorativos del espacio.
  

La barra de la cocina se llenó de alimentos y tentaciones para servirse con gusto y empezar bien pilas el día. El desayuno continental de Querido tiene un sólido 10.







Amé el detalle del jugo de naranja exprimido en botellas individuales, el café me pareció delicioso, la propuesta de comida muy variada y rica (hay panes, medialunas, facturas y sandwichitos, yogurt, cereales, granola), y las ensaladas de frutas bien fresca, bien hecha en el día. Comimos con ganas y relajados, disfrutando un momento que rara vez compartimos en la semana (con Mr. P tenemos tiempos distintos). Qué placer.




Cuando terminamos el desayuno nos preparamos para partir. ¡Qué duro volver a la vida real! Pero por suerte pude retrasar un poco la vuelta. Nos despedimos con Mr. P (¡aguante el subte a pocas cuadras que lo llevó al centro!), y yo me quedé, teniendo el placer de conocer a Mariana y a Ali, los dos en servicio sonriente y activo. Pude disfrutar el “lobby” (el living con muuuucha onda), sacarle fotos y sentirme un poco de viaje…





Muy buena onda la cartelera con los imprescindibles porteños de la semana.


Revistas de viaje para seguir trazando rutas.



Folletos recomendados del barrio y pasión por El Bohemio.


Como cierre de una estadía perfecta, tuve el placer de sentarme a conversar con Mariana. Es pura energía linda. Es alguien que ama lo que hace, que le pone cabeza y corazón, ¡y también el cuerpo!, y que se desvive por el bienestar de sus huéspedes. Fue genial conocer la historia de un Bed & Breakfast con tanta onda, y saber que el fuego principal que alimenta este lugar es la pasión que Mariana y Ali sienten por Buenos Aires, por Villa Crespo, por la gente que los visita y a quienes tratan como familia.


Como dato de color les puedo contar que Mariana y Ali vivían en un monoambiente cuando abrieron Querido (que al principio tenía sólo cuatro habitaciones). A ella le vino como anillo al dedo abrir este espacio: en Querido pudo volcar su pasión por los mercados de pulgas y sus grandes hallazgos. Los muebles que ven acá son joyitas que encontró explorando rincones del pasado. También me contó que el hotel es nuevo: se tiró abajo la casa que había antes pero se guardaron sus ventanas, la reja y otros detalles para poder volver a usarlos. Fueron fieles a su ideal rectora: querían crear una nueva edificación con onda a casa de barrio. ¡Y claro que lo lograron! Desde que abrieron lo eligen muchos brasileros, europeos también, y ahora también argentinos de todas las provincias. ¡Los porteños pueden dar el paso! Salir de la rutina, ser turistas en Buenos Aires, dejar la compu en casa y dormir hasta una hora más amable, desayunar en ese salón tan luminoso y colorido, tan buena onda, comer tan rico, sentirse tan bien atendido. No quiero sonar exagerada pero posta fue una bocanada de aire fresco pasar una noche en un hotel tan bonito de Villa Crespo. No importa que esté “cerca” de casa, la experiencia es tan válida como si estuviéramos en la otra punta del mundo. Sólo hay que colgar a la rutina en casa, reservar dos noches (estadía mínima) por mail (¡o más!), y escuchar a esas ganas locas que piden una feliz estadía de turista en Buenos Aires…


¡Muchísimas gracias Mariana, Ali y equipo completo por habernos invitado y habernos tratado tan bien, tan queridos!


Querido B&B
D: Juan Ramírez de Velazco 934, Villa Crespo, Buenos Aires.
T: 4854-6297

My Villa Crespo



Fotos por Vero Mariani.
Todas las fotos de Querido Buenos Aires que saqué están acá




5 comentarios

  1. qué lindo lugar!!! y qué bueno que hayan podido darse este permiso!

    ResponderEliminar
  2. Noooo! Qué belleza de lugar y cositas ricas para comeeer! anotado ya en mi próximo vieja!! Gracias por el dato!
    Andy
    http://the-citygirl.blogspot.cl/

    ResponderEliminar
  3. Gracias Vero <3 !! Este finde voy !! Después te cuento, besos desde Rosario !!

    ResponderEliminar

For the love you bring won't mean a thing, unless you sing, sing, sing.

© Alma Singer
Diseño:Maira Gall.