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| PLAYLIST ALMA | Buckets of Rain – Bob Dylan
¡¡¡Feliz viernes!!!
El fin de semana largo pasado nos dimos el lujazo de escaparnos de la cuidad
para sumergirnos en el bendecido campo bonaerense: un mensaje por DM de María, anfitriona de El Rancho, El Tambo y La Raquelita (tres casas
independientes del proyecto rural de hospedaje temporario en Navarro), fue
el rescate perfecto para huir de la locura de diciembre y conectar con otra historia, de sencillez y gratitud absoluta…
Bienvenidos al resumen de nuestros días de paz en El Rancho, 3 días y 2
noches de campo, de tiempos amables, de sonidos naturales y de las risas de dos
primas entrañables, las mellis no mellis… música para nuestros oídos :)
El Rancho
es de adobe y de 1850, y fue restaurado
con amor, practicidad y súper buen gusto por María y su familia. Queda en el campo a 5 minutos del pueblo de Navarro (a 120 km aprox. de donde vivimos, en Núñez, CABA). Acá pueden ver su ubicación en Google Maps :)
María siempre tuvo una
mirada
estética afilada, y se encargó de
liderar
la transformación de estas tres maravillosas casas,
respetando la
esencia de cada una, su alma de campo.
Pensar,
proyectar, crear, jugar, ¡¡¡cambiar!!! En el movimiento va la vida. Nada debe
permanecer estático eternamente. Nunca. ¡Esto es VIVIR! El espacio debe
acompañarnos. Mover, guardar, y jugar con lo que tenemos a nuestro alcance. El
camino siempre pone tesoros a nuestros pies, solo hay que saber mirar. Lo único
indispensable es la imaginación.
Como siempre, me focalice en
preservar lo original, en intentar reutilizar y salvar todo lo que sea parte
del lugar… Al igual que lo hice con otros proyectos personales, muy despacito
comencé a limpiar y acomodar un rancho que, con muchísimo trabajo, hemos
terminando. Un Rancho transformado en un puesto lleno de diseño y calidez, cada
uno de los materiales utilizados son
originales del campo y guardan un poquito
de historia de nuestra familia, ¡de
mi infancia!
Lo primero que hice fue llevar a varias de mis primas, amigas: surgen ideas lindísimas y sin planificarlo potenciamos las virtudes de cada una… Esas
ideas se fueron plasmando en infinidad de planos y planitos. ¡Es imposible
describir en palabras lo que era el lugar! Solo quienes lo conocieron, podrían
entenderlo, y saben del trabajo que fue dejarlo como esta hoy. ¡Un desafío agotador!
Colaboradoras agradecidas en este posteo, de donde
saqué los texturales: Clari Bastan, Josefina Bastanchuri de Somos Paisaje (paisajismo), Juana Piccioni (ayudó con
la iluminación) y Perli Lacosta (fotógrafa) :)
La data que necesitan…