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ALMA SINGER TAKE ME OUT

Alma Singer I | ¡Cuánta ternura, por Dios!

  • 31/7/13 -

PLAY | Santería - Sublime

Si en la redacción del Diario Perfil sonaban los temas de Jugate Conmigo, ni lo dudes, venía de la sección Espectáculos, donde Martín y Brenda se estaban dando una panzada de alegría. Lo bizarro, lo divertido, lo simplemente genial siempre venía de esos dos boxes continuos (jajaajjaj por Dios el post que encontré: decoración de boxes en Perfil año 2009). En fin, ahí estaban ellos, y hoy ya  no están más. La están pasando muy bien puertas afuera, y hoy puntualmente vamos a ver en qué anda Martín, un chico con tanto amor y bondad que algún día, me lo tenía que encontrar por acá…  


Llegué al crochet por casualidad. En realidad nunca había tejido nada, aunque me crié viendo a mi mamá y a mi tía haciendo interminables sweaters llenos de amor y calidez. Ellas son expertas tejedoras, metían cinco mil puntos por minuto... ¡Parecía muy difícil!


Soy periodista y hace un año que dejé de trabajar en redacción para empezar a armar mi camino freelance. Un camino difícil, repleto de altibajos pero que me permite administrar mucho mejor mis tiempos. Un día pasé frente a un negocio de regalos para bebés y vi un osito tejido al crochet que me pareció hermoso, y esa misma noche Mariano (mi pareja) webeaba por un sitio de fotógrafos e ilustradores y se topó con la foto de un amigurumi. "Mirá, esto te va a gustar", me dijo. Fue como una señal, y aunque nunca había escuchado hablar de amigurumis, supe que tenía que intentarlo. Siempre había fantaseado con la idea de hacer títeres, me provocaba una profunda sensación de alegría esa instancia de darle forma a una criatura capaz de cobrar vida mágicamente.


Los que quieran vivir en la alegría constante, tendrían que nombrar a Martín como su gurú y seguir sus pasos. Yo lo sigo…

Al otro día, me acerqué a la mercería amiga y compré una aguja, vellón y un poco de lana. No tenía idea de números de agujas, de hilos de algodón ni de acrílicos, pero recibí algo de asesoramiento de la dueña del negocio. "Mirá que es difícil", me advirtió. Y algo de razón tenía: los primeros animalitos que hice quedaron "raros", confusos, aunque para mí es imposible no quererlos ahora. De a poco, practicando mucho y poniéndole empeño, la cosa fue mejorando. Y ahí nomás surgió la idea de empezar a hacerlos a pedido.




Mucha gente cree que los amigurumis son sólo para niños, pero según la tradición japonesa son un auténtico alimento para el espíritu infantil que todos llevamos dentro, a veces más despierto, a veces más dormido. Esa idea de no dejar que el pequeño que alguna vez fuimos se aburra nos pareció grandiosa, porque somos nosotros quienes debemos darle permiso para que siga jugando, maravillándose con las cosas simples, las texturas suaves y los colores. Ese es el concepto que abrazamos.


Te quiero, sábelo. Y a Mariano también, gran ilustrador que, tiempo atrás, tuvo su brillante participación en la primera semana temática de ilustradores que tuvo Alma, acá. Martín lo presenta:

Mariano, además de periodista, es un gran dibujante y fue automáticamente sumado a la iniciativa. Así nació Qué mundo beio!, un espacio desde el que mostramos algunos trabajos que hacemos con mucho color y amor. Las tareas están bien repartidas: mientras que yo me dedico al tejido, él pinta unos cuadros divinos y le da vida a los simpáticos corchis.



Los corchis son un invento suyo: a partir de unos corchos de vino espumante que teníamos guardados en algún cajón, dibujó y pintó a un conjunto de divertidos personajes de lo más diversos. Así, en nuestra biblioteca hoy conviven señoronas con gatos, señores de traje, una indiecita, una chinita, un payaso...  Ahora los hace a pedido, a veces creando personajes, otras "caricaturizando" a personas de carne y hueso.




¡Esta es Brenda y su familia! ¡Jajajajja! ¡Son lo maaaaaaaaaaaaas!

La idea es que nuestro pequeño emprendimiento crezca y se multiplique... Nos hace muy felices dedicarle tiempo a crear cosas lindas para que otros disfruten. Estamos seguros de que cada criatura tiene su alma, y que iniciará su historia a partir del momento que caiga en manos de su "propietario". Nos gusta pensar eso. De hecho, a veces nos encariñamos tanto con eso en lo que tanto trabajamos que, antes de empaquetarlos para sus flamantes "dueños", les sacamos fotos junto a los "residentes" -los amigurumis y corchis que hicimos para nosotros- a modo de formal despedida. O de bienvenida al mundo, porqué no.


Nah, ¡son lo más! Qué bueno que haya gente como ustedes en el mundo beio


Qué mundo beio!
quemundobeio@gmail.com




8 comentarios

  1. ay esos amigurumis! nunca vi unos tan lindos!

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  2. Ooooohhhhh...los ame! Los amigurumis y los corchis: Brillante!!!! Beio, beio, beio! Voy para alla!!!!! Besotes

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  3. el pingüinito es una hermosura!

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  4. Que lindos! Lo mejor...la iniciativa!! Un beso!

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  5. Quiero ese Totoro YA! Y mori de amor con los Corchis... que linduras por favorrrrr !

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  6. que lindor todo!!! los chorchis son muuuy lindos!!

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  7. jejjjejej ternura para todas! gracias por pasar chicas :D

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For the love you bring won't mean a thing, unless you sing, sing, sing.

© Alma Singer
Diseño:Maira Gall.