PLAY
| PLAYLIST ALMA | It’s
Gonna Be a Lovely Day – LunchMoney Lewis feat. Aminé
¡¡¡Muy
feliz comienzo de semana corta!!!
El
lunes Dindu cumplió 7 años:
¿en qué momento pestañé y esa bebita de apenas 2 kilos ya está en 2do grado? La vida se pasa en un suspiro, por
eso soy devota de vivir cada momento como si fuera eterno; y su cumpleaños 2024 me regaló la posibilidad
de celebrarlo mucho antes del gran día :D
Cada cumpleaños de
Dindu tiene mucho, muchísimo, de nosotros: horneadas caseras, atención directa de los padres,
la casa vestida para la fiesta con esmero (y diseño cuando se puede). Han
habido tortas flasheras hechas por pasteleras grandiosas, y props adecuados a
cada temática, todas menos una (¡su primer cumpleaños!) elegida por la festejada :D El único año que nos
entregamos 100% en manos de un salón fue el año pasado, y claro, porque ella
quería sus 6 en Selvamanía; que si me daba a elegir a mí, volvía a la plaza +
si fuera por Mr. P (su fan número uno jajaja), volvía Martinuke (¡te
amamos Martín!) :D
Este año, de
bolsillos complicados, nos regaló la vuelta a lo casero para su cumple y
festejo, todo el mismo día. Mi tío
Carlos y prima Pato nos prestaron el salón
de fiestas de su edificio: desde mi comunión en 1991 a hoy, ACÁ SE CELEBRÓ DE
TODO, acá hay mucho amor, así que fue el lugar ideal para festejar con amigos y
familiares :D ¡Gracias Cacol y Pato, son
muy lo más!


Dindu eligió la temática
Escandalosos (en casa los amamos y son sus
compañeros matutinos), que NO está de moda así que en toooda la calle Lavalle
de Once, no encontré ni una pajita con los famosos osos. Nada que no podamos
resolver con unos buenos dibujos
para colorear descargados de Internet, muuuuchos marcadores, y tiempo
compartido para pintarlos (con Dindu, Bauti y Franchu), cortarlos, pintar más papelitos (de descarte de recorte, claro) y ensamblarlos como guirnaldas caseras y un cartel
de bienvenida (tampoco me acordé de comprar cartulina: alabado sea el
periódico dominical que seguimos comprando, hojas Nene de colores para jugar y
las hojitas otoñales: a Dindu le copa ser de otoño jijiji).


En deco, lo que sí
encargamos fue la piñata
y el topper para la torta,
y se lo pedimos a nuestra querida María de Piñatería Mexicana :D
Eso no se cuestiona: todo lo hace con amor, voluntad, celeridad, prolijidad y
ganas de explorar los límites de su creatividad (lo del topper fue nuevo para
ella, ¡y se sacó un 10 felicitada!).

Tema
comida fue fácil:
amo hornear, ¡y más si lo hacemos juntas!, así que una vez más elaboramos muffins de vainilla con colorantes
y granas de colores
(la tarde que fuimos los tres al mega mercado Cocina con Valentino
de Cabildo 4047 para comprar pirotines, cacao y colorantes también fue vivir el
festejo antes), brownies y budín
de pera
(los tres
primeros mencionados con las infalibles recetas de Lou Ledesma), budín de bananas (con spin off de mini muffins
para la mesa de los chicos), y pochoclos
salados como
alternativa a las papas fritas millonarias de paquete. La primera tanda se me
quemó (qué odio perder tiempo limpiando la ollaaaaaa), pero las segundas dos
fueron una gloria, ¡y más ver cómo los bepis se los bajan a manotazos!
La mesa de los
grandes tuvo aportes agradecidísimos de ambos pares de abuelos: abuelos pandas
convidaron medialunas
con jamón y quedo + los bocaditos de copetín con las pastas mágicas del abuelo Pablo, y mis
viejitos trajeron sándwiches
de miga reeee
ricos :D
Dindu había pedido
chocotorta, y juuuuuusto cuando estábamos
por encarar la compra de ingredientes de góndola, se me apareció la receta de la mítica Chocoletra de Val Elrich (que he llegado a disfrutar
MUCHÍSIMO en su extrañado PL Deli de Palermo). ¡Y me animé a hacerla! Fue clave comprar otro cacao (Barry, lo
conseguimos en Valentino) y no usar el que tenía en casa, de almacén feliz pero
no de calidad, no rico. Con ese cacao quedó MIL MILLONES DE PUNTOS. ¡Gracias querida Val por compartir tu
tesoro familiar!
La mesa de peques
la completé con las gloriosas
cookies de vainilla y
chips de chocolate + los grisines (toda una institución) de Koiko. Gracias totales
Ceci por siempre acompañarnos, ¡estás en casi todos nuestros festejos, y
babeamos por ello! :D
Los chicos tomaron
jugos de naranja y manzana marca Carrefour (insisto con lo rico que es todo de esa marca
propia, ¡empezando por sus chocolates de tazaaaa, en tu cara Águilaaaa!). Lo
que me quedó en el tintero, bueno, en la heladera, ¡fueron las dos limonadas hechas en casa para la mesa de los grandes! Las
gaseosas que mi hermano aportó me relajaron, y me confié en el café en termo, hecho en casa en varias tandas
de Volturno + todo (saquito y pava eléctrica) para el té Earl Grey para la nonna. En fin, cosas que
pasan. ¡Y gracias maaaaa por encargarte
de calentar el agua! :D
La clave fue poner todo
sobre las mesas,
TODO, y sólo asistir a los peques con tema bebidas. El resto fue self service a
full y funcionó de mil maravillas. Y parece que les gustó todo a todos, o
fueron mentirosos piadosos de primera :p Yo estuve muy dedicada a seguir las
aventuras de la animación con cámara y celu en mano…
Eso fue
lógicamente lo único que no pudimos resolver nosotros: ¡la animación! Conocí a Niky, fundadora de Stars Academy Animaciones, “googleando” en Instagram animaciones
infantiles y agradezco mi buena estrella, porque es LO MÁS desde el primer
contacto :)
Niky es súper profesional, comprometida y, cuando
llega la hora de la verdad, ¡la rockea! Gracias totales Niky y Belu por llevar
adelante un festejo tan divertido, amorosamente guiado y original :) Y gracias
Sofi del team por la invitación (que te hicimos hacer dos veces, ¡perdón el
cambio de temática!). Dindu amó su Slime Party (por favor no se pierdan sus caras en este reel), los chicos la pasaron genial y a nadie
se le olvidará el efecto wow del slime gigante (también presente en ese reel) :D
Ese fue un resumen
para todos los impacientes, ¡pero
obvio Alma les cuenta todoooo!
Siempre digo lo mismo, lo bueno se comparte y más si da felicidad a los chicos
y tranquilidad a los padres…
Niky y Belu
llegaron 45 minutos antes de lo pautado para comenzar el show, para prepararse
y tener todo divino al momento de empezar. Impacta la cantidad de cosas que hay
en operación, ¡y no parece una mudanza! Son prolijas, discretas y 100%
eficientes…