Entró
como un cascabel por la puerta, arrastrando una valija importante (¡la valija
de la felicidad!) y con una sonrisa tan grande como la plenitud que Anabella
estaba sintiendo por aquellos días. Una plenitud que intuyo la acompaña día
tras día, con un beso de despedida a Tomy cuando entra al colegio, con los
juegos que disfruta con su pequeña Giulia y con cada gesto de complicidad y
compañerismo que vive ida y vuelta con su gran amor, Andrea. Ana es puro amor (no
hace falta compartir un divertido té con ella en persona para saberlo), y el
que envía tanto bueno al cosmos, el cosmos responde con iguales dosis de
energía positiva… ¡y washi tapes!
Así
que sí, puedo escribir largo y tendido de lo copada que es Ana, de lo
transparente que es, de lo ultra generosa que se percibe en cada acto, de lo “madre”
que es cuando se emociona por tus logros, y de lo genial que estuvo conocerla
cuando hizo su viaje relámpago a Buenos Aires. Pero si entro por esa puerta,
vamos a tener una mañana tan cursi como nada y la idea no es empalagarlos, es presentarles
a una mujer que cruzó el océano por amor, que encontró la felicidad en la
familia y que se redefinió a través de una pasión devenida en emprendimiento.
Mi nombre es
Anabella, soy Argentina. Comparto mis días, ilusiones y proyectos con Andrea,
“il mio amore”, junto a nuestros hijos Tomy y Giulia. Ellos me inspiran y le
dan sentido a mi vida, que hoy transcurre en Roma, ciudad ¡qué amo con toda el
alma!
Me encantan los
papeles (todos), los cuadernos, los lápices las acuarelas, los sellos, las
postales vintage y la decoración. Amo incondicionalmente los libros y estoy
descubriendo el mundo maravilloso de la fotografía.
Tanto
amor la llevó a descubrir un buen día a
las prima donna crafty del momento, las washi tape. Son cintas de papel
autoadhesivas decorativas que tiene el mismo poder que Obama para cambiar al
mundo, sino pregúntele a todas esas paredes, frascos de vidrio, cuadernos,
envoltorios de regalo, sobres y toda aquella superficie que haya sido
transformada por su simple y hermosa magia. Anabella las encontró, se enamoró,
las deseó con locura (importarlas no es moco de pavo) y se casó con ellas
cuando finalmente consiguió la licencia de MT y formó My Washi Tape, su
emprendimiento cuyo blog cumple un año este 14 de mayo.
Hace tiempo que estaba
con ganas de hacer algo, pero como viajábamos bastante y Tomy era chiquito, nos
pasábamos parte del año entre Brasil y Argentina y el resto en Italia. ¡No daba
para hacer mucho! Cuando Tomy comenzó el cole, tuve que echar raíces sí o sí en
Italia, y también para no extrañar tanto y sentir que la vida se me iba sin estar
en mi lugar. Tenía el sueño de realizarme y también de tener mi plata (esto de
depender, yo que siempre trabajé, ¡no es fácil!).Yo había estudiado economía e
hice un Master en Italia, pero sabía que con los chicos chiquitos no iba a poder
sostener el ritmo de trabajo que alguna vez tuve, y quizás tampoco me interesa…
Hace un tiempo estaba
para todos lados con el libro de Julia Cameron, “El Camino de Artista”, que
está muy bueno. En sus páginas puse “¡Quiero una vida llena de color!”, ¡es lo
que me hace FELIZ! (Muero por una caja bien grande de madera llena de lápices, papeles,
cuadernos, telas, grageas para decorar galletitas, colorantes, pinturas… tengo una
colección de todo eso y soy feliz cuando voy acomodando todo). Así que cuando
escribí eso en mi cuaderno, lo sentí como una verdad tan absoluta, yo soy feliz
cuando hay mucho color. Y lo escribí en mi pizarra ¿y vos podés creer que una
semana después encontré los washi de casualidad en un blog inglés? ¡Fue amor a
primera vista!
Por esas
"casualidades" (que no existen) mi marido me trajo de un viaje una
revista de deco de Barcelona donde había un artículo de las "washi
tape" divino. Ahí nombraban a Neus
de All Washi Tape, y sin dudarlo, le escribí un mail. Me dijo “dale para
adelante, ¡yo estoy aquí!”. Ahí mismo respiré profundo y les escribí a los
japoneses proveedores de las washi tapes. Todo se dio increíble, y en menos de
dos semanas (y con mucho trabajo, todo era nuevo para mí), ¡tenía la tienda
online!
Con Neus nació una
amistad divina, tanto que en septiembre con lo que había ganado de mis primeras
ventas me fui a visitarla, y me pareció que estaba viviendo un sueño porque
somos súper parecidas y porque la energía que te da crear algo tuyo, paso a
paso, "solita", es increíble.
Mi marido al
principio, tan "tano", un poco se reía porque decía “¿quién te va a
comprar esto?”- Yo le tenía terror al italiano y a que no me aceptaran, la
verdad fue todo un desafío pero también fue un momento muy mágico, tanto como
el viaje a Argentina. ¡Estoy feliz!
Todavía hay mucho
camino por delante. Estoy organizando mis primeros talleres, pero me doy cuenta
que me cuesta arrancar. No es lo mismo estar en otro país y me parece que
siempre me falta algo… Pero bueno ¡ahí vamos! Quiero tratar de ser más profesional
y de ir mejorando cada día. Hasta estoy haciendo un curso son Jackie Rueda para
mejorar un poco las fotos.
Ana
es una fuerza imparable, una fuerza buena que encontró su fuente en todas
aquellas cosas simples y verdaderas de la vida…
Soy así como me ves,
muy simple. Me hacen feliz las cosas simples. Amo a mi marido, a mis hijos que
son el regalo más lindo de la vida, me siento muy afortunada por todo lo que la
vida me dio, ¡pero creo que también luché bastante por mis sueños! Crecí sola
con mi Mami y todo lo que hice (mis viajes y mis estudios), fue con mi esfuerzo
y mi trabajo, y creo que recién hoy, que miro para atrás, me animo a decirme a
mí misma que estoy orgullosa por todo eso.
Y
para colorear la mañana más gris del mundo, vamos a pegarle washi tapes al
cielo, vamos a conocerlas un poquito más…
Un aspecto
interesante de estas cintas es que todo el mundo, sin distinciones, puede dar
rienda suelta a su imaginación y otorgar una nueva perspectiva y personalidad a
cualquier cosa. Es fácil de manipular —no requiere tijeras porque puede
cortarse con las manos—, se puede utilizar una y otra vez sin que por ello
pierda consistencia, no mancha ni amarillea con el paso del tiempo, no es
tóxica, es apta para niños y es muy resistente al agua. Con Washi Tape es
posible convertir cualquier objeto común en algo genial y original. Como si
esto fuera poco, contribuye a un mundo más sostenible, ofreciendo infinitas
posibilidades de reciclaje, otorgándole una segunda vida a objetos que ya
teníamos.
My Washi Tape, el emprendimiento de Anabella, opera desde Roma y llega a todo el
mundo. Lo que tiene para ofrecer son washi tapes de distintos colores, grosores
y estampados:
+
Washi Tape de 15 mm y 10 metros: productos en una amplia gama de colores lisos
o decorados con rayas, puntos, flores y diseños varios.
+
SLIM: cintas de 5mm y 10 metros.
+
XL: incluye dos líneas diferentes con mayor ancho.
+
SETS: diferentes combinaciones que proponemos todos los años (muchas veces con
cintas exclusivas, que solo se encuentran en el set).
+
Línea de Navidad: motivos especiales para la Navidad.
Dentro
de poco también leeremos de los talleres que brindará Ana, primero en Roma
claro, pero ya vimos que los sueños tienen alas y no necesitan pasaporte. Quién
sabe, capaz algún día ustedes también se la encuentren arrastrando una valija
importante, llena de washi tapes + libros, y con una sonrisa tan grande como la
plenitud que Anabella vive y se merece…
S:
Via Liuzzi 14, Roma, Italia.